En
el documental sobre la historia de Aaron Swartz pudimos apreciar como la
motivación a crear y hacer un mundo mejor puede llegar a su extremo y como
muchas veces dichas acciones positivas no son apreciadas y llegan a ser
malinterpretadas por aquellos ene l poder, que creen que las acciones buenas
pueden llegar a tener un fin negativo, si estas comprometen ciertos intereses políticos
y económicos.
Por
un lado admiro lo que Aaron Swartz hizo, por un lado rechazó una vida llena de
comodidades y riqueza económica, la cual pudo haber tenido, por otro lado se
expuso y arriesgo su propia vida y libertad por un fin que a mi parecer es muy
valioso y debe ser aplaudido.
Por
el otro lado, creo que la forma en la que hizo las acciones que hizo fueron muy
descuidadas, y dado que tenía una buena intención de permitir que todos tengan
acceso a la información a mi parecer no es la manera correcta, ya que al final
del día Aaron hizo robo de propiedad intelectual, el que dicho robo o descarga
de datos haya sido con una finalidad benéfica, para mi gusto no justifica
completamente la manera en la que lo hizo. Si yo me encontrara en esa posición,
buscaría lograr mi meta por otro camino, en el cual todo se realizara de manera
transparente y sin exponer mi seguridad.
Otro
detalle que me decepciono bastante, fue el destino que tuvo el joven, a mi parecer,
alguien que aparenta ser tan fuerte y con ideales tan definidos no puede
simplemente darse por vencido y suicidarse, inclusive me molestó. Si personas
como Martin Luther King, u otros personajes con ideologías de lograr igualdad
se hubieran suicidado y dados por vencidos a la primera, no seriamos la
sociedad de hoy en día. Todo esto me llevo a pensar si realmente Aaron estaba
actuando por un fin genuino, o solamente le gustaba la atención de los medios y
esa fue su manera de lograr atención, pero realmente en el fondo no era
apasionado de lo que aparentaba creer y luchar.
De
cualquier manera el joven fue claramente brillante y pudo haber tenido un
futuro brillante si el así lo hubieses querido. Desafortunadamente la presión y
sus problemas personales, los cuales desconozco, lo llevaron a una
desafortunada muerte.